Dios de la vida, cuyo Hijo es llamado Príncipe de la Paz,
Tú has creado la paz y nos exhortas a abrazarla,
a convertir nuestras espadas en arados y nuestras lanzas en podaderas.
Te presentamos el conflicto entre Israel e Irán,
reconociendo que toda vida es sagrada
y que todos los seres humanos han sido creados a tu imagen
y son preciosos a tus ojos.
Danos tus ojos para ver
y tu corazón para que podamos trabajar por la paz.
Anhelamos el día en que ninguna nación se levante contra otra,
sino que aprendamos a vivir juntos como hermanos,
aceptándonos unos a otros con amor,
abominando las armas de guerra y de destrucción masiva,
y dedicándonos a construir lo que contribuye a la paz.
Amén. (Traducción realizada por DeepL)